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domingo, 17 de diciembre de 2023

Ser o no ser hormigas, esa es la cuestión


Hoy vi una hormiga negra arrastrando una mora. Hacía calor, soplaba el viento del norte y ella era la única de su colonia que estaba afuera, trabajando. Calculo que estuvo un buen rato hasta transportar la fruta durante los 4 metros que separa el hormiguero del árbol. Vale decir también que el fruto es varias veces más grande que la hormiga.

Me llené de preguntas. ¿Qué la motiva a trabajar cuando sus iguales descansan? ¿Por qué las otras no están haciendo nada? ¿Qué pensará ella? ¿Piensan en algo las hormigas? Si no lo hacen, ¿qué instinto lleva a una sola de ellas a seguir adelante?

Pienso que hay personas que son como esa hormiga. Una fuerza inexplicable o desconocida las mueve a seguir adelante con una tarea con la misma determinación. La hormiga no se puso a pensar si era difícil, si estaba sola o si valía el esfuerzo. Simplemente, la hizo. 

¿Cuántas veces no hacemos nuestra tarea porque nos detenemos a pensar demasiado? O a considerar lo que hacen nuestros pares. O a juzgar que es “mucho trabajo”. O a dudar de nuestra capacidad de hacerlo. Ahí es donde entramos a la "parálisis por análisis", ese laberinto mental en el que nos atascamos y nuestra energía para hacer, se drena.

Y quizás simplemente lo único que necesitamos es hacer algo pequeño. Bien sea empezar a hacer algo nuevo o continuar haciendo lo que comenzamos (ya hablamos aquí acerca de la valentía de soportar los procesos https://silvinamoralestheartofwellness.blogspot.com/2023/05/que-valentia-tan-admirable-la-de.html)

A mí me gusta iniciar las acciones desde la pregunta: ¿Qué o quién me colaboraría para salir de esta parálisis? ¿Qué requiero dejar de hacer para enfocar mi energía creadora? ¿Cuál es "la fruta que elijo transportar"? ¿Qué sería necesario permitirme recibir para lograrlo?

Te invito a que pensemos juntos ¿Qué sería posible lograr si fuéramos cada día un poco más como esta hormiga?

Gratitud infinita a esta pequeña maestra.

miércoles, 7 de junio de 2023

La espiritualidad es el arte de la transfiguración

"La espiritualidad es el arte de la transfiguración. No deberíamos forzarnos al cambio moldeando nuestra vida a golpe de martillo para que encaje en una forma predeterminada. Más bien es necesario practicar el novedoso arte de prestar atención al ritmo interior de nuestros días y nuestras vidas. Dicha atención aporta una nueva consciencia de nuestra presencia humana y divina. Si trabajas a un ritmo diferente, fácil y naturalmente llegarás de regreso a tu yo". (John O’Donohue)

Este párrafo del libro Anam Cara de John O’Donohue me hace pensar en todas las personas que en el último tiempo me han comentado estar en un proceso de profundo cambio de vida. Cada cual con su matiz en el desarrollo, pero todos tienen en común que han podido observarse, conocerse, escuchar sus necesidades y deseos actuales. Se han retirado oportunamente de las demandas del mundo para entrar en contacto con su esencia, su ser interno, su espíritu. Se han prestado atención con una mirada crítica tanto como compasiva. Han leído las entrelíneas de lo que su cuerpo o su ánimo manifestaban con un síntoma. Han desaprobado sus conductas reactivas. Se han animado a sentir. Han descubierto patrones de conducta y zonas de confort. Han cuestionado creencias y mandatos. Han llegado a conocerse con mayor profundidad cómo son en esta existencia. Se han permitido aprender todo de nuevo. Y con esa información interior latiendo por la vida, han comenzado a elegir nuevamente de maneras diversas y en función de lo que anhelan.

Si la espiritualidad es el arte de la transfiguración, ¿será la transfiguración una oportunidad para cultivar la espiritualidad?



miércoles, 10 de mayo de 2023

Qué valentía tan admirable la de soportar los procesos, no?

Al decir de David Berceli en su libro Liberación del Trauma: “No nos agradan las experiencias difíciles, ¡y mucho menos el dolor! (…) Al resistir lo que no queremos, de hecho, incrementamos nuestro malestar. Al estar en guerra con nosotros mismos, nos ponemos ansiosos y tensos. La vida se vuelve más difícil, con lo cual nos ponemos aún más tensos.”

Si hacemos ejercicio y nos duele el cuerpo, no queremos ese dolor. Aunque sepamos que son los músculos creciendo (o rompiéndose sutilmente para desarrollarse?) Rechazamos el dolor en todas sus formas. Buscamos analgésicos de diversos tipos para no sentir. Y olvidamos que la principal característica de un cuerpo vivo es esa, sentir.

¿Será que olvidamos que el dolor está de paso? ¿O tememos quedarnos a residir en el dolor? ¿Tenemos ideas y juicios acerca del dolor como algo malo, peligroso, tóxico? ¿Conocemos al dolor o lo estamos prejuzgando?

¿Será que nos acostumbramos tanto a la satisfacción inmediata que nos ofrece la tecnología que ya no tenemos paciencia para los tiempos que requieren los procesos de desarrollo personal?

“Me he convencido de que con nuestra evitación, negación y miedo, estamos alejando precisamente aquellas experiencias que buscan estimular la evolución de nuestra consciencia. De hecho, con esa actitud nos estamos negando la oportunidad de convertirnos en la persona que anhelamos ser y en la que estamos destinados a llegar a ser”, concluye Berceli.

miércoles, 3 de mayo de 2023

Gracias, Incomodidad. Sin vos todavía estaría en lugares que no eran para mí.

¿Cuántas veces te encontraste haciendo miles de cosas para evitar sentir esas emociones "incómodas"? O tal vez le dijiste a un ser querido "no te pongas mal", "hacé esto para que estés bien" o "mejorate pronto".

Culturalmente valoramos "estar bien" como el único estado que queremos atravesar y mantener el mayor tiempo posible. Sin embargo, esto es sólo un punto de vista. Pero, ¿qué tal si aceptamos esas otras emociones, las que no son expansivas y distendidas? ¿Qué crecimientos y oportunidades hay dentro de cada emoción que no estoy reconociendo? ¿Qué estoy evitando al evitarlas? ¿Qué más es posible?

Dice Humberto Maturana que “sin emoción no hay curiosidad, no hay atención, no hay aprendizaje, no hay memoria”. Claramente, la curiosidad puede originarse en la mente, pero la acción en sí para perseguir ese objetivo inicia en las tripas.

Reducir juicios y puntos de vista acerca de valorar a las emociones como buenas o malas colabora para permitirnos recibir todo lo que está disponible, aún aquello que no puedo ver a simple vista. Y transitar estados emocionales no significa tener que quedarnos indefinidamente en ellos, sino lo contrario. Al dejar de resistirnos, suavizamos y flexibilizamos los aprendizajes, las reflexiones y los procesos fluyen con más facilidad.

En síntesis, nos fortalecemos y enriquecemos animándonos a sentir: percibir lo interno nos conecta con el mundo.

jueves, 13 de abril de 2023

Hoy me desperté pensando en que…

 Se habla mucho de la gestión del estrés y muy poco de la gestión del bienestar. ¿Sabías que el estrés es una respuesta natural adaptativa ante lo que sucede en la realidad? Es decir que si pensamos en “reducirlo”, en realidad vamos en contra de un mecanismo natural de regulación que, más allá de su mala reputación, tiene una finalidad vital para todos los seres vivos que es ajustar lo necesario para preservar la vida.

Si en cambio pensamos en la gestión del bienestar, estaremos hablando de integrar los momentos estresantes de la vida como una parte más por la que se transita hasta recuperar el equilibrio y la plenitud de las funciones. Como dice Humberto Maturana, lo único permanente en la vida es el cambio. De modo que mantener o recuperar el equilibrio mientras estamos en movimiento es un aprendizaje fundamental para gestionar el bienestar y la vida de calidad.

Las pausas conscientes en el trabajo pueden ser valiosas aliadas para el bienestar si las complementamos con movimiento consciente, ejercicios de alineación y tiempo sin pantallas. Por el contrario, puede ser tiempo perdido en términos de bienestar si sólo nos limitamos a ver redes sociales, leer noticias o simplemente procrastinar para eludir tareas.

Vos ¿qué acciones tomás para aumentar tu bienestar? 

¿Tenés algún truco para recomendar? Te leo.

viernes, 7 de abril de 2023

Una frase que me inspiró recientemente: La vida se contrae o se expande en proporción a nuestro coraje. Anais Nin.

Esa potencia de abrir caminos donde no los hubo antes es un gran tesoro que todos poseemos. Si las condiciones no están dadas desde el inicio, es posible revisar y ajustar lo que sea necesario, desde los entornos hasta las creencias propias sobre lo que podemos y lo que no. Deshacernos de los lastres que frenan nuestra marcha para hacer lugar y dar la bienvenida a las personas y energías que se requieren para nuestro camino.  Aceptar que hay un tiempo para todo, también es indispensable. Es decir, mirar nuestro deseo para honrarlo no significa ignorar que estamos funcionando dentro de un sistema que tiene su latido propio. A veces (por no decir todas) tenemos que ser tan pero tan valientes como para poder desear algo con toda nuestra fuerza, y aun así estar dispuestos a renunciar a eso si no es lo mejor para nosotros en este momento, confiando en que siempre nos cuidan (o nos cuidamos) desde otros planos. Leer las señales con fe en que “lo que es tuyo, a ti vendrá”. 

Mantenernos despiertos y conectados hace posible expandir la vida armónicamente, sin forzar situaciones desde la búsqueda de satisfacción del ego que tantas veces nos disocia del flujo real de la energía. Desde nuestro coraje de vivir damos los primeros pasos, confiando en la vida y honrándola con energía creadora. Al concretar las expansiones que deseamos, a su vez, nutrimos ese coraje para seguir en la sintonía de más creación, más espacio y más consciencia.

jueves, 30 de marzo de 2023

Un hallazgo muy valioso para mí

Hoy estuve reflexionando acerca del futuro de The Art of Wellness (el arte del bienestar). Todos somos artistas del bienestar. Artistas, digo, considerando la definición de arte de John Ruskin: “El arte es expresión de la sociedad”. A cada momento que la vida nos desafía a aprender algo nuevo, a ser alguien que no habíamos sido antes o a hacer algo que no nos imaginábamos capaces de hacer, nuestras acciones van moldeando y expandiendo el entorno en el que vivimos. Algunas veces, la motivación es propia, es decir, trabajamos sobre nosotros mismos por nuestras propias necesidades. Otras, salimos a conquistar el bienestar de alguien más, de alguien cercano a nuestros afectos. “Artistas” también porque se requiere un proceso creativo para lograr el cambio que nos lleva a ser mejores. Comenzando por el deseo de crear algo que no existe aún para mejorar nuestra vida, luego es necesario poner “manos a la obra” y entregarnos a experimentar, indagar, buscar inspiración y técnicas, revisar, corregir el curso, animarnos a ir más allá de lo conocido, probar qué, cuánto, cuándo. En todo esto, nos desplazamos del lugar de que “la vida es lo que nos pasa” hacia el lugar de creadores/hacedores de nuestra vida mediante la acción consciente e intencional de ELEGIR desde lo más pequeño hasta lo más significativo. Una tarea cuyo resultado puede sorprendernos, al igual que otros procesos creativos que emprendamos.

El oro de esta reflexión para mí en lo personal es que reconfirmo una vez más mi compromiso con ser activista del bienestar y acompañar a quienes lo deseen en estos procesos de desarrollo personal. Es mi pasión, que siempre estuvo ahí tomando diferentes formas a lo largo del tiempo y ahora puedo hacer una síntesis que da valor a otros, desde mi propia experiencia personal y desde lo que pude aprender y elaborar para mí misma. Quiero ser esa coach con la que hubiera necesitado conectar en mis búsquedas de bienestar para expandir posibilidades.

Y vos, ¿quién querés ser?

lunes, 20 de marzo de 2023

El mejor consejo que me dieron sobre la importancia de vivir bien (fuera del modo “supervivencia”)

Hace muchos años, cuando yo atravesaba una crisis personal, fui a buscar iluminación en una charla con un viejo amigo. En honor a la verdad, yo buscaba una receta o una guía paso a paso para enfrentar los cambios que necesitaba en mi vida. Temía el dolor y el sufrimiento que eso iba a causar, y quería evitarlo a toda costa. Me amparaba en ese deseo de cuidar los riesgos para no tomar acción y, mientras tanto, seguía viviendo mal, estirando una agonía en modo “supervivencia” y aunque la salud física me daba señales de que la cosa no era por ahí, yo seguía evitando elegir lo que necesitaba. Hoy me río un poco de esa ingenuidad, porque aprendí que dolor y sufrimiento son cosas distintas y también son puntos de vista sobre la realidad que sucede que podemos no elegir e incluso aceptar.

Pero esta persona, desde su gran sabiduría de vivir, me hizo una pregunta inesperada pero totalmente atinada: ¿qué es la vida?

No supe qué responder en pocas palabras, miles de pensamientos se amontonaron en mi cabeza, pero no pude resumir un concepto.

Sus palabras me acompañan desde entonces como un concepto central para elegir siempre lo que resuena en sintonía con eso. Se transformó en una ley vital y ordenadora de prioridades. También conocí entonces la importancia de salir de uno mismo y las ideas propias para ir a hablar con alguien de aquello que nos preocupa y permitirnos escuchar los mensajes que tienen para nosotros. Desafiar nuestros puntos de vista, recibir la ayuda necesitada, soltar patrones de pensamiento y flexibilizar nuestras estructuras para encontrar el crecimiento más allá de esas fronteras.

“La vida es TIEMPO”, dijo. El regalo que tenemos en esta existencia en la Tierra es el tiempo, que es limitado. Lo que elegimos hacer con ese regalo es nuestra responsabilidad. Cuando eventualmente tu tiempo se acabe, ¿qué vas a responder si te preguntan qué hiciste con tu regalo? ¿Fuiste feliz? ¿O pasaste el tiempo sobreviviendo/viviendo mal por el miedo al cambio? ¿Aprovechaste o desperdiciaste tu regalo?

Pensar lo que hay que pensar.

Sentir lo que hay que sentir.

Decir lo que hay que decir.

Hacer lo que hay que hacer.

 

Leélo de nuevo.

Te leo en los comentarios.

Te cuento cómo transformar el veneno en medicina

Hoy me está costando fluir, o más bien, me interpela esta cuestión: cuándo fluir y cuándo poner un límite? Hay situaciones que no se resuelv...