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jueves, 8 de febrero de 2024

Vivir sol@: entre la soledad y el autodescubrimiento


Hoy quiero invitarte a pensar en ese tema que suele rondar nuestras charlas cotidianas: ¿vivir solos es sinónimo de vivir mal? La respuesta no viene en un paquete predefinido, pero seguro podemos explorar juntos algunos matices.

Estuve pensando en dos situaciones que me pusieron a darle vueltas al asunto. Por un lado, esas personas que llegan a cierta edad solas y a veces sienten como si les faltara algo. Y por otro, los jóvenes que se aventuran a estudiar lejos de casa y, al parecer, andan sufriendo su propia película.

Primero que nada, me surge la idea de que "el sufrimiento es opcional" aunque también me suena a algo sacado de un libro de autoayuda. Pero vamos a ver si podemos darle un toque más realista.

Viejas y Nuevas Historias de Soledad:

Es cierto, aquell@s que se enfrentan a la soledad a cierta edad, a veces sienten ese huequito en la rutina. ¿Será que extrañan las conexiones que solían tener? Puede ser. Pero no hay que olvidar que también tienen una vida rica en experiencias y sabiduría. Tal vez no les falta compañía, sino encontrar nuevas formas de conexión.

Y l@s jóvenes que se tiran a la aventura de vivir solos cuando van a la universidad, ¡se la bancan para seguir su plan de vida! Pero claro, extrañan el abrazo de la familia. La distancia duele, pero esa nostalgia también te empuja a valorar cada encuentro como un tesoro.

Aprender a Convivir Con Uno Mismo:

Vivir solo no debería ser una condena, sino una oportunidad para conocerte mejor que tu primo más cercano. La soledad no es enemiga, es esa amiga que te invita a explorar tus propios rincones emocionales y descubrir qué te hace vibrar.

Es verdad, hay momentos en que la soledad pesa como un peso extra, pero también hay algo mágico en aprender a disfrutar tu propia compañía. Es ahí donde la soledad se transforma en autodescubrimiento, en un viaje interno que puede resultar más emocionante que una serie de Netflix.

La Compañía de la Elección:

Ahora, lo de "el sufrimiento es opcional" suena medio intenso, pero hay algo de verdad. Elegir cómo vivir la soledad es clave. Buscar nuevas amistades, conectarse con la familia aunque sea por videollamada, todo suma.

La soledad no es un castigo, es un espacio donde decidimos qué hacer con nuestra vida. Puede ser una obra de teatro épica o una película aburrida, depende de nosotros.

En fin, vivir solo no es vivir mal, es una oportunidad para escribir tu propia historia. Así que, tomate tiempo para vos, poné música y disfrutá de este momento con vos mism@ para elegir tu próximo paso que te puede ofrecer oportunidades renovadas.

miércoles, 10 de mayo de 2023

Qué valentía tan admirable la de soportar los procesos, no?

Al decir de David Berceli en su libro Liberación del Trauma: “No nos agradan las experiencias difíciles, ¡y mucho menos el dolor! (…) Al resistir lo que no queremos, de hecho, incrementamos nuestro malestar. Al estar en guerra con nosotros mismos, nos ponemos ansiosos y tensos. La vida se vuelve más difícil, con lo cual nos ponemos aún más tensos.”

Si hacemos ejercicio y nos duele el cuerpo, no queremos ese dolor. Aunque sepamos que son los músculos creciendo (o rompiéndose sutilmente para desarrollarse?) Rechazamos el dolor en todas sus formas. Buscamos analgésicos de diversos tipos para no sentir. Y olvidamos que la principal característica de un cuerpo vivo es esa, sentir.

¿Será que olvidamos que el dolor está de paso? ¿O tememos quedarnos a residir en el dolor? ¿Tenemos ideas y juicios acerca del dolor como algo malo, peligroso, tóxico? ¿Conocemos al dolor o lo estamos prejuzgando?

¿Será que nos acostumbramos tanto a la satisfacción inmediata que nos ofrece la tecnología que ya no tenemos paciencia para los tiempos que requieren los procesos de desarrollo personal?

“Me he convencido de que con nuestra evitación, negación y miedo, estamos alejando precisamente aquellas experiencias que buscan estimular la evolución de nuestra consciencia. De hecho, con esa actitud nos estamos negando la oportunidad de convertirnos en la persona que anhelamos ser y en la que estamos destinados a llegar a ser”, concluye Berceli.

jueves, 13 de abril de 2023

Hoy me desperté pensando en que…

 Se habla mucho de la gestión del estrés y muy poco de la gestión del bienestar. ¿Sabías que el estrés es una respuesta natural adaptativa ante lo que sucede en la realidad? Es decir que si pensamos en “reducirlo”, en realidad vamos en contra de un mecanismo natural de regulación que, más allá de su mala reputación, tiene una finalidad vital para todos los seres vivos que es ajustar lo necesario para preservar la vida.

Si en cambio pensamos en la gestión del bienestar, estaremos hablando de integrar los momentos estresantes de la vida como una parte más por la que se transita hasta recuperar el equilibrio y la plenitud de las funciones. Como dice Humberto Maturana, lo único permanente en la vida es el cambio. De modo que mantener o recuperar el equilibrio mientras estamos en movimiento es un aprendizaje fundamental para gestionar el bienestar y la vida de calidad.

Las pausas conscientes en el trabajo pueden ser valiosas aliadas para el bienestar si las complementamos con movimiento consciente, ejercicios de alineación y tiempo sin pantallas. Por el contrario, puede ser tiempo perdido en términos de bienestar si sólo nos limitamos a ver redes sociales, leer noticias o simplemente procrastinar para eludir tareas.

Vos ¿qué acciones tomás para aumentar tu bienestar? 

¿Tenés algún truco para recomendar? Te leo.

lunes, 20 de marzo de 2023

El mejor consejo que me dieron sobre la importancia de vivir bien (fuera del modo “supervivencia”)

Hace muchos años, cuando yo atravesaba una crisis personal, fui a buscar iluminación en una charla con un viejo amigo. En honor a la verdad, yo buscaba una receta o una guía paso a paso para enfrentar los cambios que necesitaba en mi vida. Temía el dolor y el sufrimiento que eso iba a causar, y quería evitarlo a toda costa. Me amparaba en ese deseo de cuidar los riesgos para no tomar acción y, mientras tanto, seguía viviendo mal, estirando una agonía en modo “supervivencia” y aunque la salud física me daba señales de que la cosa no era por ahí, yo seguía evitando elegir lo que necesitaba. Hoy me río un poco de esa ingenuidad, porque aprendí que dolor y sufrimiento son cosas distintas y también son puntos de vista sobre la realidad que sucede que podemos no elegir e incluso aceptar.

Pero esta persona, desde su gran sabiduría de vivir, me hizo una pregunta inesperada pero totalmente atinada: ¿qué es la vida?

No supe qué responder en pocas palabras, miles de pensamientos se amontonaron en mi cabeza, pero no pude resumir un concepto.

Sus palabras me acompañan desde entonces como un concepto central para elegir siempre lo que resuena en sintonía con eso. Se transformó en una ley vital y ordenadora de prioridades. También conocí entonces la importancia de salir de uno mismo y las ideas propias para ir a hablar con alguien de aquello que nos preocupa y permitirnos escuchar los mensajes que tienen para nosotros. Desafiar nuestros puntos de vista, recibir la ayuda necesitada, soltar patrones de pensamiento y flexibilizar nuestras estructuras para encontrar el crecimiento más allá de esas fronteras.

“La vida es TIEMPO”, dijo. El regalo que tenemos en esta existencia en la Tierra es el tiempo, que es limitado. Lo que elegimos hacer con ese regalo es nuestra responsabilidad. Cuando eventualmente tu tiempo se acabe, ¿qué vas a responder si te preguntan qué hiciste con tu regalo? ¿Fuiste feliz? ¿O pasaste el tiempo sobreviviendo/viviendo mal por el miedo al cambio? ¿Aprovechaste o desperdiciaste tu regalo?

Pensar lo que hay que pensar.

Sentir lo que hay que sentir.

Decir lo que hay que decir.

Hacer lo que hay que hacer.

 

Leélo de nuevo.

Te leo en los comentarios.

Te cuento cómo transformar el veneno en medicina

Hoy me está costando fluir, o más bien, me interpela esta cuestión: cuándo fluir y cuándo poner un límite? Hay situaciones que no se resuelv...