lunes, 9 de octubre de 2023

¿Cuánto estás en tu mente para que el cuerpo deba gritarte?

 


La mayoría de las personas van por la vida sin registro de su cuerpo. Como si fuera un taxi que contratan para transportarlos de un lado a otro, le dan las coordenadas donde debe llevarlos y dan por sentado que va a estar siempre ahí para brindar ese servicio.

Vivimos en la mente, que nos lleva de un pensamiento a otro. Nos estructuramos para funcionar linealmente y así cumplir con los mandatos de una agenda y le exigimos al cuerpo que cumpla con el deber de “cumplir”. Quizás nos ocupamos de una rutina de alimentación o de ejercicio, pero ¿nos damos el espacio para realmente habitar nuestro cuerpo? Muchas veces ignoramos la incomodidad, nos negamos a sentir el NO que el cuerpo físico nos susurra. Entonces, no dejamos otra alternativa que recibir el mensaje a través de un dolor, un accidente, un síntoma que nos fuerza a detener la marcha.

Salir del modo automático y prestar atención al mensaje que nos trae el cuerpo es una poderosa alternativa a simplemente sufrir lo que está pasando. Tomar la posibilidad de revisar lo que antes pasamos por alto es resignificar el dolor y transformarlo en maestro. Hacernos algunas preguntas, aprender a escuchar las respuestas e indagar en lo que podemos hacer diferente son algunas de las cosas que podemos elegir en estas situaciones para cultivar nuestra tránsito consciente y empoderado por la vida. Descubrir qué herramientas nuevas podemos incorporar (en el sentido de llevar al cuerpo) para estar más presentes es uno de esos tesoros. Integrar cuerpo, mente, emociones y espíritu para funcionar armónicamente es la transmutación más bella y valiosa que podemos hacer del dolor.

A vos, ¿Qué mensaje te está trayendo el cuerpo?

¿Qué lugar le das a la incomodidad de sentir?

¿Qué prácticas y hábitos necesitas sumar para tu bienestar y cuáles necesitas dejar ir?

martes, 27 de junio de 2023

¿Ya tuviste suficiente lucha y sacrificio en tu vida? ¡Te traigo una buena noticia!

 


Nos enseñaron el valor del esfuerzo y del sacrificio. En Argentina en particular, sufrir para ganar algo es considerado un requisito para que el logro tenga un valor incuestionable, porque si se puede cuestionar, lo ponemos en duda. Entonces es frecuente que lo opuesto carezca de valor. Si es fácil, no sirve. Si es fácil, cualquiera lo hace. Es importante aquí considerar que estamos hablando de puntos de vista culturales, por lo que es válido interpelarlos e indagar en sus raíces: ¿Cuánto de esto es tuyo? ¿Cuánto fue implantado y sostenido incuestionadamente? ¿Con cuánto de esto te dabas valor en tus versiones anteriores y ya no más? He aquí la buena noticia: ¡Podés elegir la facilidad! Cuando ya hemos tenido suficiente lucha y sacrificio en nuestras vidas quizás podamos hacer espacio para que la energía de la facilidad se manifieste y nos aliviane, nos expanda, nos haga fluir ¿Cómo sería todo si fuera fácil?

Te invito a incorporar la práctica diaria de alinear tu energía con la facilidad desde la intención pura. Si nuestra consciencia la habilita, nuestro inconsciente dejará de percibirla como una amenaza y bajará las defensas para darle una oportunidad. Y cuando digo “práctica diaria” me refiero a esas cosas tan pequeñas como encontrar espacio para estacionar, hacer un trámite rápidamente o encontrar algo que parece perdido.

Así de simple puede ser afinar la sintonía para invitar a la facilidad a tu vida.

¿Te animás a intentarlo?

miércoles, 7 de junio de 2023

La espiritualidad es el arte de la transfiguración

"La espiritualidad es el arte de la transfiguración. No deberíamos forzarnos al cambio moldeando nuestra vida a golpe de martillo para que encaje en una forma predeterminada. Más bien es necesario practicar el novedoso arte de prestar atención al ritmo interior de nuestros días y nuestras vidas. Dicha atención aporta una nueva consciencia de nuestra presencia humana y divina. Si trabajas a un ritmo diferente, fácil y naturalmente llegarás de regreso a tu yo". (John O’Donohue)

Este párrafo del libro Anam Cara de John O’Donohue me hace pensar en todas las personas que en el último tiempo me han comentado estar en un proceso de profundo cambio de vida. Cada cual con su matiz en el desarrollo, pero todos tienen en común que han podido observarse, conocerse, escuchar sus necesidades y deseos actuales. Se han retirado oportunamente de las demandas del mundo para entrar en contacto con su esencia, su ser interno, su espíritu. Se han prestado atención con una mirada crítica tanto como compasiva. Han leído las entrelíneas de lo que su cuerpo o su ánimo manifestaban con un síntoma. Han desaprobado sus conductas reactivas. Se han animado a sentir. Han descubierto patrones de conducta y zonas de confort. Han cuestionado creencias y mandatos. Han llegado a conocerse con mayor profundidad cómo son en esta existencia. Se han permitido aprender todo de nuevo. Y con esa información interior latiendo por la vida, han comenzado a elegir nuevamente de maneras diversas y en función de lo que anhelan.

Si la espiritualidad es el arte de la transfiguración, ¿será la transfiguración una oportunidad para cultivar la espiritualidad?



martes, 23 de mayo de 2023

¿Cómo influye el pensamiento polarizado en la vida?

La información llega a nosotros de manera neutra, nosotros somos quienes la interpretamos y le damos el sentido según nuestros puntos de vista. Ahí comienza el juicio que hacemos sobre lo que sucede. Si lo consideramos como “un problema”, no lo queremos, rechazamos esa vivencia. Si lo valoramos como una “bendición”, sólo queremos eso en nuestra vida y rechazamos todo aquello que nos saca del confort y nos permite crecer y evolucionar. En esa evaluación polarizada, olvidamos que todo lo que sucede tiene un costado que no estamos eligiendo ver, pero ¿y si allí estuviera escondido un regalo para nosotros? Nos lo estaríamos perdiendo por sostener un punto de vista por sobre las posibilidades. ¿Lo habías pensado así? Joseph Campbell dice que “en la cueva a la que tememos entrar yace el tesoro que buscamos”.

Con Barras de Access trabajamos los bloqueos y creencias que pueden perjudicarnos en nuestra visión de esa información para permitirnos recibir toda la información disponible y así elegir desde la plena consciencia. Vale decir que si hacemos más espacio a la consciencia, estamos más cerca de elegir todo lo que está disponible. 

¿Cuánta consciencia tenés sobre los juicios y valoraciones que haces sobre la realidad?



miércoles, 10 de mayo de 2023

Qué valentía tan admirable la de soportar los procesos, no?

Al decir de David Berceli en su libro Liberación del Trauma: “No nos agradan las experiencias difíciles, ¡y mucho menos el dolor! (…) Al resistir lo que no queremos, de hecho, incrementamos nuestro malestar. Al estar en guerra con nosotros mismos, nos ponemos ansiosos y tensos. La vida se vuelve más difícil, con lo cual nos ponemos aún más tensos.”

Si hacemos ejercicio y nos duele el cuerpo, no queremos ese dolor. Aunque sepamos que son los músculos creciendo (o rompiéndose sutilmente para desarrollarse?) Rechazamos el dolor en todas sus formas. Buscamos analgésicos de diversos tipos para no sentir. Y olvidamos que la principal característica de un cuerpo vivo es esa, sentir.

¿Será que olvidamos que el dolor está de paso? ¿O tememos quedarnos a residir en el dolor? ¿Tenemos ideas y juicios acerca del dolor como algo malo, peligroso, tóxico? ¿Conocemos al dolor o lo estamos prejuzgando?

¿Será que nos acostumbramos tanto a la satisfacción inmediata que nos ofrece la tecnología que ya no tenemos paciencia para los tiempos que requieren los procesos de desarrollo personal?

“Me he convencido de que con nuestra evitación, negación y miedo, estamos alejando precisamente aquellas experiencias que buscan estimular la evolución de nuestra consciencia. De hecho, con esa actitud nos estamos negando la oportunidad de convertirnos en la persona que anhelamos ser y en la que estamos destinados a llegar a ser”, concluye Berceli.

miércoles, 3 de mayo de 2023

Gracias, Incomodidad. Sin vos todavía estaría en lugares que no eran para mí.

¿Cuántas veces te encontraste haciendo miles de cosas para evitar sentir esas emociones "incómodas"? O tal vez le dijiste a un ser querido "no te pongas mal", "hacé esto para que estés bien" o "mejorate pronto".

Culturalmente valoramos "estar bien" como el único estado que queremos atravesar y mantener el mayor tiempo posible. Sin embargo, esto es sólo un punto de vista. Pero, ¿qué tal si aceptamos esas otras emociones, las que no son expansivas y distendidas? ¿Qué crecimientos y oportunidades hay dentro de cada emoción que no estoy reconociendo? ¿Qué estoy evitando al evitarlas? ¿Qué más es posible?

Dice Humberto Maturana que “sin emoción no hay curiosidad, no hay atención, no hay aprendizaje, no hay memoria”. Claramente, la curiosidad puede originarse en la mente, pero la acción en sí para perseguir ese objetivo inicia en las tripas.

Reducir juicios y puntos de vista acerca de valorar a las emociones como buenas o malas colabora para permitirnos recibir todo lo que está disponible, aún aquello que no puedo ver a simple vista. Y transitar estados emocionales no significa tener que quedarnos indefinidamente en ellos, sino lo contrario. Al dejar de resistirnos, suavizamos y flexibilizamos los aprendizajes, las reflexiones y los procesos fluyen con más facilidad.

En síntesis, nos fortalecemos y enriquecemos animándonos a sentir: percibir lo interno nos conecta con el mundo.

lunes, 24 de abril de 2023

5 preguntas para hacerle al miedo

El miedo puede cumplir una función protectiva en algunos casos. En otros, puede paralizarnos desconectándonos de nosotros mismos y nuestro entorno, impidiéndonos así desarrollar todo nuestro potencial.

“No se puede amar lo que no se conoce” es una frase atribuida a muchos autores. El punto que quiero destacar es que para superar el miedo, es imprescindible el CONOCIMIENTO. Tanto en relación al autoconocimiento como en relación al tema que te provoca miedo.

Estas son algunas preguntas que podés hacerte para indagar en tu funcionamiento vital y crear más consciencia.

Quizás tengas miedo de hacerte estas preguntas porque las respuestas podrían sacarte de tu zona conocida. ¿Serías capaz de darle la bienvenida a la incomodidad para hacer lugar a lo nuevo?

Si el miedo no tuviera lugar en tu vida, ¿qué elegirías ser y hacer?

¿Tienes miedo al fracaso o al éxito?

¿Cómo respondes al miedo? ¿Acaso estás reaccionando en lugar de responder?

¿De qué manera el miedo ha moldeado tus elecciones y logros en la vida?

¿Qué estás evitando al elegir quedarte en el miedo?

 

Contame, te leo en los comentarios.

Te cuento cómo transformar el veneno en medicina

Hoy me está costando fluir, o más bien, me interpela esta cuestión: cuándo fluir y cuándo poner un límite? Hay situaciones que no se resuelv...